Oferta limitada: Alta GRATIS. 

Accede a la Bonificación solo quedan 8 altas

Tipos de procedimientos tributarios

Los procedimientos de gestión son unos de los tipos de procedimientos tributarios más comunes

Índice

Existen múltiples tipos de procedimientos tributarios como los procesos de gestión, las tareas de inspección o los procedimientos sancionadores

El concepto de procedimientos tributarios incluye una amplia variedad de procesos que comparten fases (inicio, tramitación y terminación), pero que presentan múltiples diferencias entre sí. Al fin y al cabo, no es lo mismo un procedimiento de devolución de lo tributado de más que un procedimiento de inspección o de sanción.

A continuación, vamos a desgranar los aspectos clave de los diferentes tipos de procedimientos tributarios, así como las herramientas que tienen a su alcance las empresas y los autónomos para defender sus intereses en cada uno de ellos.

Procedimientos de gestión tributaria

En primer lugar, la Ley General Tributaria hace referencia a los diversos tipos de procedimientos tributarios relacionados con la gestión de los impuestos. En concreto, la LGT establece cinco tipos de procedimientos tributarios de gestión.

Procedimientos de devolución

En función de la forma en que se inicien existen tres tipos de procedimientos tributarios de devolución:

  • Autoliquidación. Esta clase de procedimiento comienza con la presentación de una autoliquidación por parte del obligado tributario cuyo resultado sale a devolver.
  • Solicitud.
  • Comunicación de datos. Esta es la vía diseñada para los contribuyentes que no están obligados a presentar una autoliquidación.

Estos tipos de procedimientos tributarios se terminan mediante alguna de estas acciones:

  • Acuerdo en el que se reconozca la devolución que solicita el contribuyente.
  • Caducidad del procedimiento.
  • Inicio de otros tipos de procedimientos tributarios: verificación de dados, comprobación limitada e inspección.

Procedimiento iniciado mediante declaración

En algunos casos, la gestión de un impuesto comienza con la presentación de una declaración por parte del contribuyente. En dicha declaración debe reconocerse la realización del hecho imponible del impuesto y comunicarse los datos que la Administración va a necesitar para establecer a cuánto asciende la obligación tributaria.

A partir de la información de la declaración, la Administración realiza una liquidación provisional para el pago del impuesto.

Como consecuencia de ello, existen tres formas por las que se dan por concluidos esta clase de procedimientos fiscales:

  • La liquidación provisional que venimos de señalar.
  • La caducidad del proceso. Si bien es posible que se vuelva a iniciar antes de que venza el plazo de prescripción.
  • Que se inicien otros tipos de procedimientos tributarios: comprobación limitada o inspección.

Procedimiento de verificación de datos

Esta clase de proceso de gestión de los impuestos puede ser iniciado por la Administración tributaria en cuatro escenarios diferentes:

  • Si la declaración la autoliquidación del contribuyente presenta errores de tipo formal o fallos aritméticos.
  • Si los datos que declara el obligado tributario difieren de la información que dispone la Administración o de los datos presentados en otras declaraciones.
  • Si se considera que la normativa tributaria no se ha aplicado correctamente.
  • Si se necesita algún tipo de aclaración o justificación de la información contenida en una declaración o autoliquidación.

¿Cómo se termina este tipo de procedimiento? La Ley General Tributaria establece cinco formas:

  • Resolución de la Administración considerando que no se debe practicar una liquidación provisional o corrigiendo los errores detectados.
  • Liquidación provisional del impuesto.
  • El obligado tributario corrige, aclara o justifica la información que la Administración consideró que era errónea o contradictoria.
  • Caducidad, si bien es posible que la Administración vuelva a emprender el proceso dentro del plazo de prescripción.
  • Por el inicio de otros tipos de procedimientos: comprobación limitada o inspección.

Procedimiento de comprobación de valores

El valor de los bienes es esencial para determinar una obligación tributaria. De ahí que uno de los tipos de procedimientos tributarios gire, precisamente, en torno a la comprobación de valores.

Si fruto de la comprobación, la Administración considera que los valores no coinciden con los declarados por el contribuyente, deberá notificarle una propuesta de regularización y razonar su propuesta de valoración.

¿Qué pueden hacer los obligados tributarios para oponerse a la valoración de la Administración? Promover una tasación pericial contradictoria a cargo de peritos.

Entre los diferentes tipos de procedimientos tributarios debemos destacar las inspecciones de Hacienda y los procesos sancionadores

Procedimiento de comprobación limitada

El último de los tipos de procedimientos tributarios de gestión de nuestro ordenamiento fiscal es la comprobación limitada. ¿En qué consiste este proceso? Mediante él la Administración puede:

  • Examinar los datos que un contribuyente ha incluido en sus declaraciones.
  • Estudiar la información de la que disponga para comprobar si un contribuyente ha realizado el hecho imponible de un impuesto o se ha manifestado una obligación tributaria no satisfecha o existen elementos que no han sido declarados por el contribuyente.
  • Analizar documentos como los libros y registros contables o las facturas. Si bien el análisis de la contabilidad de una empresa o un autónomo es limitado ya que debe ceñirse a comprobar que no existen contradicciones entre la información contable y la que dispone la Administración.
  • Realizar requerimientos a terceros solicitándoles información y documentación que sirven para comprobar si los datos que se disponen son o no veraces.

Antes de poner en marcha una liquidación provisional fruto de la comprobación realizada, la Administración debe informar al obligado tributario para presente alegaciones. Este procedimiento de gestión tributaria puede terminar por:

  • Resolución administrativa que incluya la obligación tributaria y el plazo temporal comprobados, las actuaciones que se han llevado a cabo, los hechos y fundamentos de derecho y la liquidación provisional si es necesario regularizar la situación tributaria.
  • Caducidad.
  • La puesta en marcha de un procedimiento de inspección.

Procedimiento de inspección

Pocas cuestiones causan más inquietud y quebraderos de cabeza a los empresarios que las inspecciones de Hacienda. Por ello, dentro de los diferentes tipos de procedimientos tributarios, los procesos de inspección ocupan un lugar prominente. Y, sobre todo, desde el ámbito empresarial es imprescindible conocer cómo funcionan.

En este sentido, el artículo 145 de la Ley General Tributaria establece los tres objetivos básicos de las inspecciones de Hacienda:

  • Comprobar e investigar que los contribuyentes cumplen con sus obligaciones fiscales. Lo que puede generar que sea necesario regularizar su situación tributaria a través de liquidaciones de impuestos.
  • Estudiar «los actos, elementos y valoraciones consignados por los obligados tributarios en sus declaraciones».
  • Detectar «hechos con relevancia tributaria no declarados o declarados incorrectamente»

Claves del procedimiento de inspección

  1. Uno de los aspectos clave de este tipo de procedimientos tributarios es que los inspectores de Hacienda pueden aprobar medidas cautelares como la incautación de mercancías, libros contables o dispositivos digitales «para impedir que desaparezcan, se destruyan o alteren las pruebas». Estas medidas han de ser convalidadas o levantadas por el órgano competente en un plazo de 15 días.
  2. Otra peculiaridad que diferencia a las inspecciones de otros tipos de procedimientos tributarios es que pueden ser de carácter parcial o general en función de los elementos de la obligación tributaria analizados.
  3. Las inspecciones de Hacienda han de terminar antes de 18 meses. Si bien las inspecciones a algunas empresas pueden alargarse hasta los 27 meses.
  4. Los inspectores pueden acudir a las empresas y sus instalaciones sin tener que avisar previamente a los empresarios, en ellas deben estudiar los libros y documentación contables, a no ser que los investigadores autoricen el traslado de estos documentos a las oficinas públicas.
  5. El resultado de las inspecciones de Hacienda se debe documentar a través de las actas que pueden ser de tres tipos:
    • Con acuerdo.
    • De conformidad.
    • De disconformidad.

Procedimientos de recaudación

Como bien indica su denominación, estos tipos de procedimientos tributarios son los procesos que se ponen en marcha para recaudar las deudas tributarias. Dicha recaudación se puede producir en dos periodos diferentes:

  • Periodo voluntario. Es decir, el contribuyente abona sus impuestos dentro de los plazos establecidos por la normativa.
  • Periodo ejecutivo. El contribuyente paga sus impuestos fuera de plazo, o bien, la administración activa el procedimiento de apremio.

Procedimiento de apremio

En primer lugar, es fundamental comprender que el procedimiento de apremio es puramente administrativo y, por ende, no se trata de un proceso judicial. Sin embargo, según la LGT, goza de «la misma fuerza ejecutiva que la sentencia judicial para proceder contra los bienes y derechos de los obligados tributarios».

Durante el procedimiento de apremio, la Administración puede:

  • Ejecutar las garantías si la deuda tributaria estaba garantizada.
  • Embargar bienes y derechos del contribuyente para abonar el pago de la deuda, pero también los intereses, recargos y costas del procedimiento.
  • Enajenar los bienes embargados.

Este proceso puede finalizar de tres maneras:

  • Si se abona la cantidad que se debe.
  • Si se acuerda que el crédito es total o parcialmente incobrable, después de que todos los obligados al pago hayan sido «declarados fallidos». Si bien, dentro del plazo de prescripción se puede reanudar el procedimiento de apremio si se constata que algún obligado es solvente.
  • Si la deuda se extingue.

Procedimiento frente a responsables y sucesores

Dentro de los tipos de procedimientos tributarios de recaudación no solo debemos tener en cuenta el procedimiento de apremio. Puesto que la Administración también pueden declarar la responsabilidad de otras personas que no sean el deudor en el pago de las deudas tributarias. ¿A qué responsabilidades nos referimos? Tanto la solidaria como la subsidiaria.

Por otro lado, también es importante hacer referencia al procedimiento de recaudación frente a los sucesores que se activa en dos casos diferentes:

  1. Cuando fallece un deudor tributario, el procedimiento de recaudación prosigue con sus herederos.
  2. Cuando se disuelve y liquida una sociedad, el procedimiento se dirigirá contra sus socios para exigirles el pago de la deuda tributaria.

Procedimiento sancionador

En muchos casos, las inspecciones no solo dan lugar al pago de impuestos, sino también que abren la puerta a que la Administración aplique sanciones a los contribuyentes incumplidores. Para imponer sanciones es imprescindible seguir un procedimiento en el que se deben garantizar los derechos básicos de un contribuyente:

  • Que se le notifiquen los hechos que se le imputan al obligado tributario que se pretende sancionar, las infracciones asociadas a dichos hechos y las sanciones que se le pueden imponer.
  • Permitirle presentar alegaciones y recurrir a todos los medios de defensa del ordenamiento jurídico.
  • Todos los derechos y garantías de los obligados tributarios.

Para instruir el proceso de sanción, la Administración puede adoptar medidas cautelares y llevar a cabo una serie de actuaciones. Una vez que estas finalicen, se deberá notificar al obligado tributario una propuesta de resolución, otorgándole 15 días para que analice el expediente y presente pruebas para defenderse.

El plazo para finalizar un procedimiento sancionador es de 6 meses desde que se notifica al obligado tributario su inicio. Salvo que este procedimiento concurra con una inspección, por lo que se podrá extender durante el mismo periodo de tiempo que el procedimiento inspector.

Como consecuencia de ello, el proceso de imponer una sanción termina o bien por caducidad, o bien por la aprobación de una resolución en la que se incluyan los hechos, las pruebas practicadas, las infracciones cometidas y la cuantificación de la sanción.

Los contribuyentes pueden recurrir las sanciones de manera independiente o de forma conjunta con las deudas tributarias. Si bien, la Ley General Tributaria establece que las actas de inspección con acuerdo no pueden ser impugnadas en vía administrativa.

Procedimientos especiales de revisión

¿Cuáles son los últimos tipos de procedimientos tributarios? Los cinco procesos especiales de revisión que sirven para subsanar errores o anular actos que dañen derechos o infrinjan la normativa en vigor:

  • Revisión de actos nulos de pleno derecho.
  • Declaración de lesividad de actos anulables.
  • Revocación de los actos de aplicación de los tributos y de imposición de sanciones.
  • Rectificación de errores.
  • Devolución de ingresos indebidos. De todos los tipos de procedimientos tributarios de revisión, la devolución de ingresos indebidos es el proceso más relevante para los contribuyentes y se puede iniciar de oficio o a instancia del obligado cuando:
    • Se haya duplicado el pago de deudas y sanciones.
    • La cantidad abonada por el contribuyen fuese mayor que la que tenía que haber pagado.
    • Se hayan pagado cuotas de deudas y sanciones después de que hubiese finalizado el plazo de prescripción.

Usar un programa de facturación para afrontar todos los tipos de procedimientos tributarios con éxito

Realizar la contabilidad de manera precisa, presentar los modelos tributarios dentro de los plazos legales y disponer de toda la información económica son tres cuestiones de vital importancia para las empresas a la hora de encarar los diferentes tipos de procedimientos tributarios.

¿Cómo pueden las empresas llevar a cabo estas acciones de una manera ágil y segura? Implementando un programa de facturación para realizar la gestión de sus finanzas e impuestos. ¿Por qué?

Gracias a un software de gestión económica es posible:

  • Crear, enviar, registrar y almacenar facturas. 
  • Automatizar la creación de asientos en los libros contables.
  • Programar la cumplimentación de los modelos tributarios.
  • Detectar automáticamente errores en la contabilidad, la facturación o las declaraciones fiscales.
  • Exportar toda la información económica para facilitársela a un asesor fiscal o a un letrado especializado en Derecho Tributario.
  • Consultar cualquier dato o documento buscándolo por cualquier criterio.
  • Facilitar a Hacienda cualquier prueba o documentación que se precise en los diversos tipos de procedimientos tributarios.
  • Programar recordatorios para no olvidarse de ningún hito del calendario fiscal.

En definitiva, para gestionar los diferentes tipos de procedimientos tributarios, incluidas las inspecciones de Hacienda y los procesos sancionadores, es fundamental que las empresas trabajen con un programa de facturación que les permita controlar su contabilidad, cumplir con sus obligaciones fiscales y disponer de todas las pruebas necesarias para defenderse en caso de que se produzca un conflicto con la Agencia Tributaria.

Recomendados

Comparte

Prueba gratis durante 7 días

Sin compromiso.
Sin tarjeta de crédito.
Soporte

Suscríbete a nuestro newsletter

Contacta con nosotros

MicrosoftTeams-image (5)
Solicita la oferta Plan Digital de MN program.

He leído y acepto el aviso legal y recibir comunicaciones.

Contacto

Te llamamos